Reciclaje Llantas, Baterías, Chatarra

LLantas

 

– Las llantas como desecho sólido, requieren de un  tratamiento especial, ya que su proceso de biodegradación es sumamente largo. En muchos casos las llantas terminan en basureros comunes junto a desechos sólidos orgánicos, el problema es que además de ocupar espacio, tienden a subir a la superficie cuando se llenan de gas metano. En ausencia de oxígeno, al estar enterradas, las llantas despiden aceites tóxicos, que pueden ser transportados por las corrientes de agua.

 

 

Por otro lado cuando un depósito se incendia se producen muchos contaminantes liberados al aire como el monóxido de carbono; además, las llantas son criaderos de insectos transmisores de enfermedades como malaria y dengue.

 

A raíz de esta problemática en Grupo ATD sigue una política de reciclaje de llantas en la cual se almacenan las llantas deterioradas en una bodega bajo techo, durante seis meses. Después de este plazo, son llevadas a una empresa que se especializa en el reciclado de llantas y es ahí donde se le da el tratamiento correspondiente.

 

 

Baterías y Chatarra

De igual manera las baterías y la chatarra proveniente de los buses y sus repuestos son almacenados en una bodega por un periodo de seis meses y después son llevadas respectivamente a las empresas especializadas para darles el proceso de reciclaje correspondiente.

 

 

Materiales residuales

Los aceites usados son considerados desechos tóxicos peligrosos para el ecosistema y es de suma importancia darle un adecuado manejo a estos materiales. La contaminación del agua por aceites residuales es uno de los problemas que más aqueja al medio ambiente.

 

Ante es situación, Grupo ATD ha acogido la iniciativa ecológica de Pico y Liasa S.A en la cual como proveedores de aceites y lubricantes se hacen responsables del  correcto desecho de sus productos. De esta manera Pico y Liaza a suscrito un convenio con la fábrica de cemento CEMEX, los cuales utilizan estos desechos para la producción del Clinker. Por medio de sus hornos que operanan temperaturas de aproximadamente 1600 ºC, que aseguran la completa incineración de los aceites quemados.